Saltar al contenido
Tetris NoticiasTetris Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.540,00 0,00%Dólar blue $1.540,00 -0,96%Dólar MEP $1.542,10 +0,20%Riesgo país 588 pb +0,34%
VIE, 09 OCT 2026
Vida

La dieta nórdica, un patrón adaptable al Alto Valle: qué halló un estudio en 64 mil adultos suecos

Un análisis estadístico asoció ese esquema basado en vegetales, cereales integrales y pescado con menor mortalidad. Los resultados no prueban causalidad y no mostraron beneficios claros sobre complicaciones hepáticas graves.

SH
Soledad HuenchumilSociedad, salud y educación · · lectura 2 min
La dieta nórdica, un patrón adaptable al Alto Valle: qué halló un estudio en 64 mil adultos suecos

Un estudio reciente de las universidades de Aarhus y Upsala asoció la llamada dieta nórdica con una menor mortalidad en adultos suecos. El trabajo se publicó con datos de 64.406 personas de mediana y avanzada edad relevados entre 1997 y 2019, y comparó escenarios hipotéticos de alimentación a lo largo de 24 años. Me parece importante contarlo de entrada, con un matiz que no hay que perder de vista: se trata de estimaciones estadísticas, no de un experimento donde a algunos se les dio una dieta y a otros otra.

Según los cálculos del equipo, la adhesión estricta a este patrón se vinculó con un riesgo de muerte por cualquier causa un 4 % menor que el de las Recomendaciones Nórdicas de Nutrición de 2023, y un 6 % menor comparado con un escenario sin intervención alimentaria. Esos números, aclaran los propios autores, dependen de supuestos y no descartan que haya factores no medidos detrás de la asociación. En criollo: es una pista interesante, pero todavía no es una causalidad comprobada.

Qué se entiende por dieta nórdica

En su versión original, el esquema pone en el centro a los alimentos vegetales: verduras, frutas, legumbres, cereales integrales como el centeno, frutos secos y aceite de canola. A eso se suman cantidades moderadas de pescado y grasas insaturadas, mientras que carnes procesadas, ultraprocesados, bollería industrial y productos con mucho azúcar o grasas saturadas quedan en segundo plano. La buena noticia para quienes vivimos en el Alto Valle es que esa estructura se puede adaptar sin mayores complicaciones a lo que conseguimos en la verdulería del barrio o en ferias locales.

Cómo trasladarlo a la cocina de casa

  • Cambiar pan blanco por pan integral o sumar avena en el desayuno.
  • Usar lentejas, garbanzos o porotos como base de guisos, ensaladas o rellenos, al menos dos o tres veces por semana.
  • Incorporar frutas y verduras de estación: manzana, pera, zapallo, acelga, zanahoria, remolacha.
  • Sumar pescado cuando el bolsillo lo permita, aunque sea una vez por semana.
  • Reemplazar manteca y facturas por aceite de oliva o de girasol en cantidades moderadas.

El estudio tenía como objetivo principal evaluar complicaciones hepáticas graves, y en ese punto no se registró un beneficio claro. Por eso, más que una receta para vivir más años, lo razonable es leerlo como una confirmación de algo que la evidencia viene repitiendo: comer más vegetal y menos ultraprocesado es una apuesta segura para la salud, con o sin etiqueta nórdica.

Lo escribo desde lo cotidiano: no hace falta mudarse a Estocolmo ni comprar arándanos del bosque para empezar. Con lo que tenemos en Plaza Huincul, en la feria de Centenario o en el súper de Cipolletti, ya se puede armar un plato que se parezca bastante a la idea. Como siempre, ante dudas específicas, la consulta es con el médico o la nutricionista de cabecera.

SH
Soledad HuenchumilSociedad, salud y educación

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo