El súper ya no es opción: el consumidor del Alto Valle se queda, compra menos y se lleva lo justo
Las ventas en supermercados llevan más de un año en baja, el changuito se vuelca a productos básicos y la crisis golpea con más fuerza a los barrios de menor poder adquisitivo, según la ASU.
Las ventas en supermercados vienen acumulando más de un año de caída sostenida y, según el último dato disponible, correspondiente a agosto, la contracción interanual en volumen ronda el 4%, con ese mes marcando un 3,3% negativo, en un ciclo que el director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, describió como una retracción sin migración hacia otros canales porque, en sus palabras, el consumidor ya no se va a ningún lado, sino que directamente compra menos.
Lo que distingue a esta crisis de episodios anteriores es que el dinero no se reorienta hacia los autoservicios independientes, como ocurrió en 2001 y 2002, sino que la demanda se reduce en todos los formatos, con locales cerrados, cadenas que discontinuaron sus formatos de proximidad y un impacto que se concentra en los segmentos de menores ingresos, donde cada peso que se ajusta se traduce en kilos menos dentro del changuito.
Una góndola que se primaryza
Martínez habló de una primarización de la compra: los hogares vuelcan su gasto hacia lo indispensable y los productos de mayor valor pierden lugar en las góndolas, como ocurre en la categoría de lácteos, donde los artículos premium rotan menos y obligan a los fabricantes a sostener volúmenes mínimos de producción, mientras el comercio electrónico aporta menos del 5% del consumo masivo, que incluye alimentos, bebidas, limpieza, perfumería y cuidado personal, y parte de esas operaciones se explica por compras dentro del propio local hechas por repartidores de plataformas.
En el mapa que maneja la ASU, las zonas más complicadas son el Gran Buenos Aires, Gran Córdoba, Gran Rosario y Mendoza, mientras que en el otro extremo aparecen Añelo, en la provincia de Neuquén, y algunas localidades del interior agrícola con desempeño más favorable, un dato que coloca a la Cuenca hidrocarburífera neuquina como una excepción dentro de la caída general, aunque el diagnóstico para el Alto Valle rionegrino y para Neuquén capital sigue pasando por un consumidor que se concentra en lo básico y deja afuera todo lo que considera postergable.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tetris Noticias